Pasos
Precalentar el horno:
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Forra una bandeja grande con papel de horno.
Preparar las verduras:
Lava bien 2 berenjenas medianas, 3 pimientos rojos carnosos, 2 cebollas medianas y 3 tomates maduros (opcional). Pincha las berenjenas varias veces con un tenedor para que no revienten. Deja las cebollas enteras y con piel. Coloca todas las verduras enteras en la bandeja, sin amontonarlas, y úntalas con un poco de 80 ml de aceite de oliva virgen extra.
Asar los tomates:
Hornea todas las verduras. A los 30 minutos, saca los tomates, que serán los primeros en estar tiernos. Aprovecha para dar la vuelta al resto de verduras.
Terminar las cebollas:
Deja las cebollas unos 10-15 minutos más, hasta que estén tiernas por dentro al pincharlas con un cuchillo.
Dejar sudar:
Pon los pimientos, las berenjenas y los tomates en un recipiente, tápalo con un paño o film y déjalos reposar. El vapor despegará la piel y será mucho más fácil pelarlos.
Pelar y cortar:
Pela todas las verduras con cuidado. Retira las semillas y el tallo de los pimientos y el tallo de las berenjenas. Corta pimientos y berenjenas en tiras largas y la cebolla en gajos o capas. Reserva el jugo que hayan soltado las verduras.
Aliñar y servir:
Coloca las verduras en una fuente alternando los colores. Si quieres, añade 2 dientes de ajo (opcional) laminados o muy picados. Riega con el resto de 80 ml aceite de oliva virgen extra y el jugo reservado, sazona con 1 cucharadita de sal en escamas y espolvorea 1 cucharada de perejil fresco picado (opcional). Sirve templada o a temperatura ambiente.
Si la haces a la brasa, asa las verduras directamente sobre el rescoldo, sin llama, y dales la vuelta a menudo. El sabor ahumado será más intenso. Es mejor no pelar las verduras bajo el grifo, porque pierden sabor; basta con retirar la piel con los dedos. Acompáñala con pan de payés o coca de recapte, con anchoas o con ventresca de atún, o úsala como guarnición de carnes y pescados a la brasa. En la nevera se conserva 3-4 días cubierta de aceite y gana sabor de un día para otro.
Es una receta muy sencilla de preparar y, además, está deliciosa. Me gusta hacer una buena cantidad de una sola vez para tenerla lista durante la semana y ahorrar tiempo cuando toca cocinar.
Es perfecta para el día a día, especialmente si te organizas un poco en la cocina y prefieres tener algunas preparaciones hechas con antelación. ¡De esas recetas que merece la pena tener siempre a mano!
Cómo se creó esta receta
Esta receta la ha generado Claude a partir del siguiente prompt. Lo mostramos por transparencia.
Eres un chef experimentado. Vas a crear una receta de escalivada. Prepara una receta especificando el tipo de receta, la época recomendada, su dificultad, el tiempo de preparación y de cocción, las raciones, los ingredientes y los pasos a seguir.