Pasos
Pochar la base: En una sartén o cazo mediano, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada, los dientes de ajo laminados y la guindilla cayena. Sofríe lentamente con una pizca de sal durante unos 8-10 minutos hasta que la cebolla esté transparente y muy tierna, sin llegar a dorarse demasiado.
Integrar las especias: Retira la sartén un momento del fuego directo para evitar que el pimentón se queme y amargue. Incorpora el pimentón dulce y el pimentón picante, removiendo rápidamente con una cuchara de madera durante unos 15 segundos para que suelten todo su aroma.
Tostar la harina: Añade la cucharada de harina a la sartén y vuelve a ponerla a fuego suave. Remueve constantemente durante 1 o 2 minutos para cocinar la harina y eliminar el sabor a crudo.
Incorporar los líquidos: Agrega el tomate frito y el vinagre, mezclando bien. A continuación, vierte el caldo poco a poco mientras remueves con unas varillas para deshacer cualquier grumo, de manera similar a como prepararías una velouté o bechamel.
Cocinar y reducir: Deja que la mezcla rompa a hervir suavemente y cocínala a fuego lento durante unos 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese y tome una consistencia homogénea y brillante.
Triturar y colar: Retira la guindilla si no quieres un picante excesivo. Vierte la mezcla en el vaso de la batidora y tritura a máxima potencia hasta obtener una textura completamente fina. Si buscas un acabado aún más sedoso y profesional, pásala por un colador chino. Prueba de sal, rectifica si fuera necesario y sirve templada.
Cómo se creó esta receta
Esta receta la ha generado Gemini a partir del siguiente prompt. Lo mostramos por transparencia.
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Crea la receta de la salsa brava
Deben ser fácil y que guste a todo el mundo.