Carne
Existen diferentes tipos de carne, cada uno con características propias de sabor, textura y contenido de grasa, que determinan su uso en la cocina. La carne de ternera destaca por su versatilidad y se utiliza en guisos, asados, filetes y hamburguesas. La carne de cerdo es jugosa y admite numerosas preparaciones, desde chuletas y costillas hasta estofados y asados. La carne de cordero tiene un sabor más intenso y es habitual en asados y platos tradicionales. La carne de pollo es suave, ligera y fácil de preparar, ideal para recetas al horno, a la plancha o en guisos. También encontramos la carne de pavo, magra y delicada, y la carne de conejo, apreciada por su textura tierna y su sabor suave. Cada variedad ofrece distintas posibilidades culinarias y combina bien con diferentes especias, salsas y guarniciones.